You Are Viewing

A Blog Post

Apuesta ganadora

Tras completar su primer año de vida, Cántabra de Apuestas es con un 60% de cuota de mercado la primera empresa de la región en el ámbito de las apuestas presenciales externas, aquellas que se realizan en locales específicos, salones de juego, bingos o casinos. Los números de su primer año de vida dan cuenta de algunas curiosidades: con un más de un 80% de importe devuelto en premios, los cántabros se sitúan entre los jugadores con más aciertos de España. En contra de lo que podría pensarse, la empresa hace una lectura positiva del dato: a más aciertos, más posibilidades de que el mercado crezca.

Por Jose Ramón Esquiaga @josesquiaga

Aunque la abundante publicidad del juego ‘on line’ pueda llevar a pensar otra cosa, que los cántabros hagan apuestas deportivas en locales pensados para ello es una opción posible sólo desde fechas bien recientes. Cántabra de Apuestas, la primera empresa que consiguió la autorización  para explotar apuestas presenciales externas acaba cumplió el pasado mes de enero su primer año de actividad, un tiempo en el que ha cubierto los objetivos con los que arrancó y que le ha permitido constatar algunas peculiaridades del mercado local. La principal, que el porcentaje de aciertos de los apostantes cántabros supera holgadamente la media española, algo que estrecha sus propios márgenes pero de lo que no hace una lectura negativa: en un negocio en el que la clave es el volumen, los aciertos son un estímulo para que los jugadores sigan probando suerte.

Cántabra de Apuestas SL, que opera bajo la denominación comercial de Kirolbet, es la primera empresa del sector en Cantabria por cuota de mercado. El total de lo jugado en Cantabria mediante apuestas presenciales –no entra aquí lo apostado a través de Internet– alcanzó el pasado año los 7,93 millones de euros. El 60% de esa cantidad se jugó a través de los dispositivos que Cántabra de Apuestas tiene repartidos en los 18 establecimientos –15 salones de juego y tres bingos– que tenían en 2016 su rincón de apuestas contratado con la empresa. Esa cifra, la de establecimientos, está previsto que se incremente de forma inmediata con otros tres salones de juego y, a más largo plazo pero antes de que acabe el año, se espera sumar otros cuatro más.

El gran número de locales en los que tiene desplegada su red es una de las claves que explica que una pequeña empresa local esté plantando cara y sacando ventaja a los gigantes del sector. Cántabra de Apuestas es el proyecto de siete operadoras cántabras de máquinas recreativas, asociadas a la vasca Kirolbet, que además de su participación en la sociedad aporta como proveedor las máquinas y la tecnología, un concepto este último que incluye el corazón del sistema: el sistema de medición de riesgos que decide a cuánto pagar cada apuesta. Los socios cántabros, por su parte, contaban con sus propios salones recreativos para garantizar un rápido y eficaz despliegue de la red. La unión de esos dos elementos –la tecnología y la marca de Kirolbet, y el posicionamiento que garantizaban los locales propios– ha dado como resultado la posición de privilegio que hoy ostenta Cántabra de Apuestas en el mercado local.

José Ramón Sainz San Emeterio, presidente de Cántabra de Apuestas, empresa que opera bajo la denominación comercial de Kirolbet.

José Ramón Sainz San Emeterio, presidente de Cántabra de Apuestas, empresa que opera bajo la denominación comercial de Kirolbet.

“La realidad de este primer año de funcionamiento ha superado ampliamente nuestras previsiones, tanto en lo que respecta al número de locales como en la actividad. Quizá porque habíamos sido prudentes, pero sobre todo el dato de la cuota nos hace sentirnos muy satisfechos, porque competimos con alguna de las mayores empresas españolas del sector del juego”, explica José Ramón Sainz San Emeterio, presidente de Cántabra de Apuestas. El despliegue inicial en los locales de los socios era algo previsto en el plan de negocio, pero la rapidez con que se ha hecho, y que casi desde el comienzo se sumasen locales ajenos, no entraba dentro de las previsiones. Uno de los 15 salones recreativos que tienen contratado su córner de apuestas con Kirolbet, y los tres bingos, entrarían dentro de esa categoría de locales que no son propiedad de los socios de Cántabra de Apuestas. De las aperturas previstas para este año, dos serían también externas. “Hemos cerrado 2016 con cifras de actividad y aperturas que teníamos previsto alcanzar a mediados de este año”, resume Sainz San Emeterio.

La referencia de comunidades autónomas donde los locales de apuestas llevaban más tiempo funcionando, como Madrid o el País Vasco, es lo que había llevado a la empresa cántabra a ser especialmente prudente en sus expectativas. La tradición de esas regiones –con deportes autóctonos en los que las apuestas eran ya tradicionales, en el caso de la comunidad vecina– llevaron a pensar que el mercado en Cantabria sería de dimensiones proporcionalmente menores, o de un crecimiento más lento. La realidad ha desmentido esto, y también lo relacionado con el nivel de aciertos que era de esperar en los jugadores: “Nos decían que lo normal los primeros años es que el ‘win’, el porcentaje que nos queda a las empresas tras pagar las apuestas de los jugadores, se movería entre el 20 y el 25%, la realidad es que se ha situado entre el 18 y el 19%”. Como la plataforma con la que se juega en Cantabria es la misma que en el resto de España, ello significa que los cántabros suelen atinar más sus envites: “El deporte estrella en las apuestas es el fútbol, y está claro que los cántabros entienden de fútbol. Para nosotros es positivo, este es un negocio de muchos pocos, con un componente social que no tiene por ejemplo el juego ‘on line’, y en el que el conocimiento del juego es bueno para todos”. Lo cierto es que ni las apuestas, ni los premios, se mueven en cotas que puedan permitir a nadie pensar en retirarse con lo ganado: el premio más alto entregado por Cántabra de Apuestas hasta la fecha fue para un jugador que con 10 euros acertó el resultado –el ganador o el empate– en una combinada de seis partidos, lo que le valió 6.003 euros como recompensa.

Tampoco para la empresa es un negocio con grandes ganancias. Al ‘win’ del 19% alcanzado en 2016 hay que restarle los gastos de explotación y, sobre todo, el impuesto que se paga a la Hacienda cántabra por las apuestas, que durante el año pasado supuso 155.608 euros. “No ganamos dinero, pero las cuentan vas saliendo. Hay que tener en cuenta que nosotros pusimos en marcha la empresa dentro del un proyecto más amplio, en el que entran nuestras propias empresas. Por sí solo, el negocio de las apuestas no justificaría una apuesta como la que nosotros hemos hecho”, admite José Ramón Sainz San Emeterio, que apunta a la recuperación del sector del juego como otra de las claves para explicar ese buen primer año de Cántabra de Apuestas: “Desde 2008 y hasta mediados del año pasado, los salones recreativos han visto como todos los ejercicios bajaba la cifra de facturación. A partir del pasado verano eso se ha parado, y 2016 fue el primer año en que la cifra no cayó. Y en este arranque del año está subiendo”.

En ese contexto, explica el presidente de Cántabra de Apuestas considera que la aportación de esta empresa al total de la actividad de los salones es difícilmente medible, pero en todo caso positiva: “Lleva a los salones a un tipo de jugador distinto, que no resta nada a otros juegos. Esa era una de las ideas con las que pusimos en marcha la empresa, y lo que henos visto hasta ahora nos la ha confirmado”. Es el mismo objetivo que alimenta los planes de expansión de la empresa, que sigue teniendo a los salones recreativos como el principal vehículo para extender el parque de máquinas de apuestas.

Las previsiones que maneja el sector contemplan que el total de lo apostado en Cantabria en 2017 crecerá hasta superar los 10 millones de euros, lo que supone un incremento superior al 25% respecto a la cifra del pasado ejercicio. Un empujón notable, que vendrá de la mano de los cinco operadores autorizados en Cantabria, por cuanto no se espera que se conceda ningún permiso nuevo en el corto plazo. La expansión de los grandes, que seguirán tejiendo su propia red, tendrá un inevitable protagonismo en ese crecimiento del mercado de apuestas presenciales, pero Cántabra de Apuestas está convencida de que sigue contando con potencial para defender su posición en el mercado, manteniendo la cuota en cotas comparables con la actual. Por el momento, es la única empresa que cuenta con presencia en todas las localidades donde hay locales con máquinas de apuestas y, de cumplirse sus planes, esto seguirá siendo así cuando acabe este año.

Leave a Reply