Esta cifra supone la cuarta parte de la plantilla de la
inmobiliaria, compuesta por unos 880 trabajadores. Del total de
trabajadores afectados por el ajuste, 74 proceden de la sede coruñesa.
García explicó que el juez titular de lo Mercantil
de La Coruña dictó el auto pasadas las 14.30 horas del martes y que
"instantáneamente", alrededor de las 14.50, se informó a los
trabajadores "de que no tenían que volver por la empresa". Esta
decisión les ha producido "una gran decepción", sobre todo "por la
falta de tacto con que se ha hecho".
"Tenemos jornada intensiva y se acababa a las 15.00 horas, diez
minutos antes se les dijo que no volvieran como si fueran borregos,
aunque algunos llevaban más de diez años en la empresa", sentenció. Por
eso, confesó que la decisión les cogió "desprevenidos" pues "la empresa
había asegurado que el mes de agosto no era hábil en los juzgados y que
no se dictaría hasta después".
Así, García avanzó que en la jornada de mañana se les entregarán
los finiquitos y, "a raíz de lo que ocurra" se plantearán retomar
nuevas medidas de protesta pues esperan que "en breve" se ponga sobre
la mesa un nuevo ERE.
A partir de ahora, los trabajadores aseguran no contar "con
ninguna esperanza" pues, según señaló García, cuentan con una lista
abierta a la que pueden sumarse todos los que quieran dejar la empresa
de manera voluntaria. "Se apuntará más de uno, porque en la empresa
ahora mismo no hay futuro y sólo tienen muchas ganas de cerrar todas
las delegaciones", consideró.
Los trabajadores de Martinsa-Fadesa de La Coruña ratificaron en
una asamblea celebrada el pasado 30 de julio el preacuerdo alcanzado el
día anterior en Madrid entre sindicatos y empresa sobre el expediente
ERE presentado y que supone el despido de 72 trabajadores de la sede
coruñesa.
Según explicó el presidente del comité de empresa en funciones,
Roberto Rodríguez, la decisión vino motivada porque "los trabajadores
han conseguido la mejor indemnización posible y además no se compromete
la viabilidad de la empresa".
Los trabajadores afectados recibirán una indemnización de 36 días
por año trabajado con un máximo de veinte mensualidades, de los que el
fondo de garantía salarial (Fogasa) pagará veinte y los otros 16 serán
asumidos por la inmobiliaria en lo que se cree "la mejor indemnización
posible", superior a los 25 y 28 días por año que había ofrecido la
inmobiliaria hasta el momento y que afecta a 234 empleos, el 26 por
ciento de la plantilla total de la inmobiliaria.