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OLA: un negocio apto solo para gigantes

El 80% de la gestión de los aparcamientos regulados en superficie se reparte en España entre solo tres empresas, y 12 compañías cuentan con concesiones en más de una ciudad. Santander saca a licitación la concesión del servicio con un canon inicial de 750.000 euros, la rentabilidad cuestionada por el actual concesionario y con un resultado del que solo se conoce algo con seguridad: el contrato se lo llevará quien esté dispuesto a dejarse un mayor margen por el camino. En Castro se ha rescatado el servicio para volver a licitarlo, en Laredo la regulación durante el verano no ha funcionado, y en Santillana del Mar está previsto que el aparcamiento controlado comience este 15 de marzo con un modelo intermedio, vigente siete meses al año. ¿Dónde está entonces el negocio?

Por Laura Velasco @lauripuck

Es una cuestión de volumen. Las empresas concesionarias con mayor presencia en ciudades y municipios pueden afrontar mejor los gastos del servicio de aparcamiento regulado en superficie. En Santander, Setex Aparqui ha gestionado el servicio de la OLA durante los últimos nueve años. Está empresa está presente en 21 ciudades, 11 de ellas capitales de provincia. Su idea es continuar en la capital cántabra y presentarse al nuevo concurso que el ayuntamiento ha convocado con un canon anual de partida 750.000 euros, y un periodo máximo de cinco años, así como el servicio de la grúa municipal, que se licitará por cuatro años con un presupuesto anual de 1.498.853 euros. En el año 2007 Setex pagaba 666.873 euros al año por gestionar la OLA y cobraba 1.128.000 euros por prestar el servicio de grúa. Ahora ambos se separan.

La concesionaria de la OLA tendrá que encargarse del control directo del tiempo de estacionamiento, del mantenimiento, programación y reposición de las máquinas expendedoras, del personal, la app de pago con el móvil… “Los contratos están muy ajustados, el que gana es el que más arriesga y el margen es muy pequeño”, asegura Jaime López de Aguilar, presidente de Setex. “Es una situación muy atractiva para los ayuntamientos porque los riesgos son asumidos por la empresa concesionaria”. Unas contingencias que en el caso de Setex anualmente pasan, entre otros, por 500.000 euros de amortización de parquímetros, 1,5 millones de euros en salarios o el pago de las comisiones de pago con app móvil, frente a 2,643 millones de euros de ingresos  por tickets y los 230.000 euros por tarjetas de residente. “Llevamos 30 años dedicados a esto y podemos hacerlo porque tenemos más de 20 ciudades”.

Los números no cuadran

Los cálculos que hace Setex dan cuenta de lo ajustado de los márgenes, pero van más allá para concluir que el nuevo concurso de la OLA de Santander sitúa la rentabilidad en cotas imposibles: “Si a los ingresos totales del año pasado le quitamos el IVA, quedan 2.375.000 euros netos. El pliego de condiciones establece que el adjudicatario deberá pagar un canon mínimo de 750.000 euros, por lo tanto, y calculando solo el tipo de licitación, quedaría un total de 1.625.000 para pagar los gastos”, explica Jaime López de Aguilar, que repasa la cuantía de los costes que recoge el estudio de viabilidad realizado por el propio Ayuntamiento: 1.528.308,75 euros para personal y 315.338,46 de otros costes de explotación. En total, 1.843.647 euros. “Evidentemente, en estas condiciones el servicio no es viable, y esa es una de las razones que nos ha llevado a presentar un recurso especial ante el Tribunal Administrativo Central, ya que consideramos que el pliego de condiciones se basa en un estudio de viabilidad que no se ajusta a la realidad”.

La capital cántabra es una concesión importante. Santander cuenta con 6.677 plazas azules repartidas por distintas zonas de la ciudad para un parque automovilístico que asciende a 108.000 vehículos, a los que hay que sumar los que de lunes a viernes llegan a la capital desde otros puntos de la región. Según el último informe facilitado por el Grupo de Investigación de Sistemas de Transportes de la Universidad de Cantabria y basado en los datos del Mapa de Tráfico que publica el Ministerio de Fomento, en 2015 Santander acogió una media de 90.000 vehículos cada día. Supone un parque flotante cercano a los 200.000 coches y todos ellos, residentes y visitantes, en algún momento del día necesitan aparcar. Calculadora en mano, hay una plaza para cada 29 conductores, siempre que no se opte por el parking cubierto o el garaje privado.

Todos los estudios acerca de tráfico y movilidad apuntan a la necesidad de diseñar zonas de estacionamiento limitado que favorezcan la rotación de vehículos cuando en dicho espacio se supere el 80% de ocupación. En Santander, entre la Avenida de Valdecilla y el Palacio de Festivales, esa media alcanza el 92% y por un periodo de estacionamiento que excede las 4 horas. Surge aquí otra pregunta ¿es la OLA la solución al quebradero de cabeza al que diariamente se enfrentan miles de conductores en la capital cántabra? Según Jaime López de Aguilar, “el problema es la cantidad de tarjetas de residentes: está desproporcionado. Las calles están ocupadas por residentes, por eso hay poca rotación, porque el residente no se mueve”.

El pleito de los residentes

Es precisamente el número de residentes, el origen del pleito que consistorio y concesionaria mantienen abierto en el juzgado una vez que el primero haya planteado a la empresa concesionaria “un reequilibrio económico del contrato y reclame una cantidad económica de más de un millón de euros, para cumplir con el contenido de las cláusulas del contrato”. Un requerimiento sobre el que desde Setex Aparqui ha manifestado su disconformidad y recurrido ante el juzgado. En estos momentos el ayuntamiento de Santander está a la espera de que Setex presente sus argumentos ante el juez.

Según el presidente de Setex el litigio nace de una interpretación del contrato. Tal y como explica, cuando tomaron posesión del servicio existían mil plazas menos de las que figuraban en el contrato, y hubo que ajustar el canon a esa situación. Después pasaron de 5.400 a 6.677 “y se volvió a ajustar”. Además “se ajustó el número de plazas sin tener en cuenta los ingresos por residente. Ahora el ayuntamiento dice que cuando se ajustó el contrato no se incluyeron los ingresos por residentes, pero son los mismos”. Desde la concesionaria están convencidos de que el asunto acabará en un contencioso-administrativo porque “sale favorable a nosotros”.

Pese a todo desde la concesionaria aseguran que la relación con el gobierno municipal es buena y el servicio se sigue prestando con normalidad. “Con nosotros no hay ningún problema, nadie nos ha dicho que dejemos de trabajar”, recalca Fructuoso Perojo Quintana, delegado de Setex en Cantabria. Actualmente 68 personas trabajan en el servicio de la OLA y, tal y como se deriva de los convenios colectivos, existe la obligación legal de subrogación por parte del nuevo concesionario, sea quien sea. Al cierre de esta edición todavía no se había presentado ninguna oferta, pero varias empresas han mostrado su interés.

Otras localidades

En Cantabria hay cinco localidades con estacionamientos limitados en superficie y de pago. Durante todo el año encontramos OLA en Santander, y OCA (Ordenanza Castreña de Aparcamiento) en Castro. Durante la época estival este servicio se extiende a los municipios turísticos de Noja y Comillas; hasta hace unos años también había OLA en verano en Laredo. Este mes de marzo, empieza a funcionar en Santillana del Mar durante siete meses al año.

En Castro Urdiales el servicio está suspendido desde el 1 de noviembre, con sus 16 trabajadores sujetos a un ERTE y a la espera de la entrada en vigor de la nueva ordenanza municipal y el posterior concurso. Hasta ahora las 1.948 plazas azules en temporada baja (3.871 en verano) han sido gestionadas por Setex Aparqui, responsable además del servicio de grúa. En este caso el ayuntamiento recibía un canon anual de 90.000 euros, más el 15% de la recaudación. Aquí lo que fuerza la tuerca es el servicio de aparcamiento que va parejo al de la grúa. Tanto la empresa Setex como el ayuntamiento reconocen que este servicio es deficitario. “Se cobra por retirada y tenemos dos trabajadores”, apunta Fructuoso Perojo. Desde el ayuntamiento afrontan unos gastos anuales de 104.000 euros por el servicio de la grúa, frente a unos ingresos de 77.000 €.

Miguel Ángel Vioña, concejal de Medio Ambiente de Santillana del Mar

Miguel Ángel Vioña, concejal de Medio Ambiente de Santillana del Mar

Ahora, tras seis años de contrato y dos prórrogas con Setex, el ayuntamiento ha decidido diseñar un nuevo modelo para proteger el centro. La OCA primitiva, aseguran desde el consistorio, “no servía para regular 6.500 tarjetas de residentes, todos querían aparcar en el centro”. Con el nuevo diseño, que se prevé esté funcionando en verano, habrá una zona roja para 582 plazas en el centro, en la que sólo podrán estacionar los residentes de esa zona, no los titulares de tarjeta de otros barrios. El resto deberán sacar un ticket. Esta área roja estará delimitada por las calles La Ronda y Los Huertos. Paralelamente habrá una zona azul cercana al centro, con 2.835 plazas; comprende el resto del centro urbano (de La Ronda para arriba), Urdiales y Cotolino, y se amplía la regulación a todo el año. Finalmente se fija una zona marrón, con 660 plazas, en Brazomar, en este caso sólo durante los meses de verano. En total 4.100 aparcamientos regulados para un municipio con 32.000 empadronados, que el ayuntamiento eleva hasta los 60.000 durante todo el año y que pueden oscilar entre 80.000 y 100.000 habitantes de hecho en los meses de verano.

Proteger un casco urbano único

En Santillana del Mar, la ORA funcionará desde el 15 de marzo al 15 de octubre, siete meses al año. Se han dispuesto un total de 397 plazas azules, que gestionará Iberpark con un canon anual de 68.210 euros. Será necesario emplear a cinco personas. En este caso se ha reducido el canon en 32.000 euros para un servicio que en principio se iba a prestar 364 días al año. Para los 2.400 coches inscritos en el término municipal la ORA es gratis, y los empresarios de la zona o vecinos de segunda residencia podrán adquirir una tarjeta por 15 euros cada temporada.

En la villa todo es nuevo, parquímetros, señalización, app, personal de vigilancia…..aún así “hay que buscar el margen” asegura José Luis Pérez, delegado de Estacionamientos Iberpark. “Son servicios muy especializados, la crisis ha hecho mella y las grandes empresas han venido apretando mucho, permitiéndose márgenes cero e incluso negativos sólo por estar… pero hay que luchar contra eso”.

Con la regulación del aparcamiento, Santillana del Mar persigue, además del control de tráfico, poder disponer de las 12 personas empleadas por el ayuntamiento y que tienen que compatibilizar su tiempo como vigilantes de aparcamiento con las tareas de jardinería, carpintería o fontanería, aunque “después la recaudación siempre es un ingreso más”, reconoce Miguel Ángel Vioña, concejal de Medio Ambiente de la villa. El edil recuerda que el aparcamiento se lleva cobrando desde hace 18 años, aunque sólo en verano: “La única opción que nos daban es la de la privatización, ya que por la ley de contratación nacional no podemos contratar a nadie más”.

Con todo ello, aparcar seguirá siendo un problema en verano. Según  Vioña serían necesarias más de 2.000 plazas más en época estival. De momento el ayuntamiento tiene previsto disponer para este próximo mes de julio de 100 plazas fuera del casco urbano, habilitando caminos vecinales de propiedad municipal. La idea es no empañar uno de los pueblos más bonitos de España “Lo que intentamos proteger es el casco viejo de Santillana”, asegura.

La oposición de vecinos y hosteleros ha sido uno de los puntos determinantes a la hora de reducir el periodo de vigencia del servicio, que pasa de un año a 7 meses. “En Santillana hay una presión vecinal propia del sector, están muy revueltos”, asegura José Luis Pérez, delegado de Estacionamientos Iberpark.

Los hosteleros creen que la ORA perjudicará a su clientela. “Aquí todo el mundo quiere lo suyo –incide Miguel Ángel Vioña– que se aparque delante de su negocio”; pero “la gente viene a ver Santillana y después va a tu restaurante, no al revés”. “Si no está la policía –se lamenta– hay diez coches aparcados en el bar y la mitad es de gente que tiene un negocio”. Pensando en ellos se han dispuesto 35 plazas donde se podrá estacionar gratis durante un máximo de 30 minutos

Los municipios turísticos de Noja, Laredo y Comillas solo tienen servicio de OLA en verano. En Noja la concesión de la ORA venció el pasado 25 de agosto y todavía no se han publicado las bases de la nueva. Laredo lo tuvo hace años, pero mal planteado, según el sector de las concesionarias. En estos casos las empresas adjudicatarias deben desplegar la misma infraestructura, para sólo tres meses de facturación. Una dificultad más para cuadrar los números.

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