Andrés R. Tárano, presidente de Aetrac: «El transporte de mercancías por carretera de Cantabria ha mostrado un crecimiento notable»
El presidente de la Agrupación Empresarial de Transporte de Cantabria (Aetrac) repasa la actualidad del sector, marcada por el incremento de la actividad, la escasez de conductores y los retos que plantea la digitalización y la incorporación de tecnología.
P.-¿Qué valoración hacen desde Aetrac de la evolución de la actividad del transporte de mercancías por carretera en Cantabria en lo que llevamos de año?
R.- Durante el primer semestre de 2024, el transporte de mercancías por carretera en Cantabria ha mostrado un crecimiento notable. En el primer trimestre se transportaron 10,4 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 22,74% en comparación con el mismo periodo de 2023. Este crecimiento ha sido impulsado por varios factores, incluyendo la mejora de los precios del transporte y una disminución significativa del coste del carburante. Además, la nueva terminal del puerto de Santander ha contribuido positivamente, alcanzando los 7 millones de toneladas transportadas, un incremento del 9%
P.-En ese contexto, ¿cómo ha evolucionado la rentabilidad de la actividad y, en general, la capacidad del sector para repercutir sus costes a las tarifas que cobran a sus clientes?
R.- El sector del transporte de mercancías por carretera tiene una capacidad limitada para repercutir sus costes a los clientes. Esto se debe a varios factores: el primero de ellos es la intensa competencia que existe en un mercado altamente competitivo, lo que dificulta que las empresas puedan trasladar completamente los aumentos de los costes a los precios finales sin perder clientes; otro factor es la significativa fluctuación de los costes variables, principalmente los combustibles, que aunque muchas empresas puedan ajustar sus tarifas en función de estos cambios, no siempre es posible hacerlo de manera inmediata o completa; también hay que tener en cuenta que muchas empresas de transporte operan bajo contratos a largo plazo con tarifas fijas, lo que limita su capacidad para ajustar los precios en respuesta a los aumentos de los costes. En resumen, aunque las empresas de transporte de mercancías por carretera intentan repercutir sus costes a los clientes, diversos factores limitan su capacidad para hacerlo de manera efectiva, aunque bien es cierto que los cambios normativos que se produjeron en marzo de 2022 han servido para mejorar, en términos generales, la rentabilidad del sector.

Andrés R. Tárano, presidente de la Asociación de Empresas del Transporte de Cantabria (Aetrac). Foto: Nacho Cubero.
P.-La falta de conductores se señala reiteradamente como uno de los principales problemas a los que se enfrenta el transporte. ¿Cuál es el alcance del problema en Cantabria y qué puede hacerse, tanto desde el propio sector como desde la Administración, para avanzar en una solución?
R.- Las estimaciones sobre la falta de conductores profesionales en nuestra región se sitúan en el entorno de los 1.500 para los próximos cinco años, debido principalmente a la elevada edad media de los conductores actuales y la ausencia de un relevo generacional para cubrir las vacantes. Respecto a qué puede hacerse, hay varias estrategias que pueden ayudar a mitigar este problema. Mejorar las condiciones laborales y sociales, ofreciendo salarios competitivos, mejores condiciones de trabajo y horarios más flexibles, pueden atraer a personas que buscan un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal, etc. Implementar programas de formación que sean accesibles y subvencionados. Además, sería muy importante simplificar el proceso de obtención de los permisos de conducir vehículos pesados y ayudar a los futuros aspirantes a sufragar su coste económico. Hay que promocionar el sector realizando campañas de concienciación para destacar las oportunidades y la importancia del trabajo de los conductores, ayudando a cambiar la percepción pública y atraer a nuevos talentos. También es necesario invertir en tecnologías que mejoren la eficiencia y seguridad del transporte haciendo el trabajo más atractivo. Incentivar desde las Administraciones a las empresas que inviertan en la formación y contratación de nuevos conductores, mediante ayudas o incentivos fiscales. Ampliar las áreas de estacionamiento de los vehículos, garantizando la seguridad de los mismos y de sus conductores y facilitándoles todos los servicios necesarios para su descanso.
P-¿Cómo valora Aetrac los actuales mecanismos de acceso a la profesión, ya sea a través de la formación reglada o de cursos específicos?
R.- Debemos distinguir entre el acceso a la profesión de conductor y a la profesión de transportista. Respecto de la primera, en la que se requiere el Certificado de Aptitud Profesional (CAP), los mecanismos pasan por lo comentado en la respuesta anterior. Sobre el acceso a la profesión, lo que se conoce como Certificado de Competencia Profesional (CCP), la unificación de criterios a nivel nacional sobre las pruebas de aptitud, ha puesto en evidencia la mala calidad de la formación impartida por algunos de los centros que se dedican a este tipo de enseñanza y cuyo objetivo prioritario es meramente mercantil. Por ello, desde mi punto de vista, sería lo más razonable acceder a la profesión a través de la formación reglada.
P.-Tras la prórroga de hace un año, en los próximos meses se irá incorporando la obligación de implantar el tacógrafo digital de última generación a toda la flota. ¿Cómo contemplan ese proceso, el impacto económico que puede suponer y el alcance de las ayudas habilitadas para acometerlo?
R.- Teniendo en cuenta que la obligatoriedad de implantación del tacógrafo inteligente de segunda generación lo es para los vehículos que realicen transporte internacional y en Cantabria hay algo más de 2100 vehículos autorizados, a pesar de las primeras dificultades que hubo respecto a su abastecimiento, el proceso en la actualidad se está haciendo de manera paulatina, para llegar a la fechas exigidas con todos los vehículos equipados. Hay que tener en cuenta que ya desde el 21 agosto de 2023 todos los vehículos nuevos ya vienen equipados con este tacógrafo de segunda generación. Todos los vehículos matriculados anteriormente y que tengan tacógrafo analógico o digital si quieren hacer transporte internacional deberán tener instalado el nuevo tacógrafo, a mas tardar el día 31 de diciembre de 2024. Y para aquellos vehículos que hacen transporte internacional con vehículos que ya disponen de un tacógrafo inteligente, deberán tener instalado el nuevo tacógrafo a partir del 19 de agosto de 2025. Respecto del impacto económico de esta medida, dependerá del tipo de tacógrafo a sustituir, situándose su costo en el entorno de 2.000 euros por unidad. El Gobierno de Cantabria ha destinado un importante paquete de ayudas para este fin dependiendo del tamaño de las empresas, llegando prácticamente a subvencionar el gasto total en el caso de los transportistas autónomos.

Andrés R. Tárano junto a Gerardo Pontón, secretario general de Aetrac, en la rueda de prensa previa a la asamblea de la asociación del pasado junio. Foto: Nacho Cubero.
P.- ¿Cuál sería en su opinión el principal obstáculo para avanzar en la digitalización del sector? ¿Es una cuestión económica, de formación…?
R.- Yo creo que el primer obstáculo tiene que ver con la reticencia al cambio. Muchos profesionales del sector son reacios a adoptar nuevas tecnologías debido a que no están muy familiarizados con ellas y se encuentran cómodos con los métodos tradicionales. También la fragmentación del sector, con una estructura altamente atomizada, con muchas pequeñas empresas y autónomos hace muy difícil la implantación uniforme de las soluciones digitales. Otro aspecto a tener en cuenta son los costes iniciales. La inversión inicial en tecnología y formación puede ser significativa, lo que puede ser un impedimento para las empresas más pequeñas. Y un aspecto más puede ser la seguridad de los datos. La preocupación por la seguridad y la privacidad de los datos puede ser un obstáculo, especialmente en un sector donde la información sensible es crucial. No obstante, el proceso de digitalización en el sector ya está en marcha y es imparable. Muchas empresas de transporte, sobre todo en el sector logístico, ya han ido introduciendo de manera paulatina la documentación electrónica en sus procedimientos, adelantándose a los plazos de su obligatoriedad, previsiblemente en 2026.
P.- La concesión de la Ciudad del Transporte se ha prorrogado recientemente por un periodo de seis meses. ¿En qué situación se encuentran las iniciativas para habilitar un nuevo espacio que sustituya a esta infraestructura? ¿Cuál sería la preferencia de su asociación en cuanto a la ubicación de la misma?
R.- En una reciente entrevista con el Consejero de Fomento se nos avanzó que el Gobierno de Cantabria está barajando diversas soluciones para habilitar espacios para resolver al problema de los aparcamientos de vehículos pesados que se ocasionará por el fin de la concesión portuaria de la Ciudad de Transporte de Santander. En cualquier caso, se nos ha garantizado que los camiones no saldrán de la Ciudad de Transporte hasta que dicho problema quede resuelto. Respecto a nuestra preferencia sobre las ubicaciones, teniendo en cuenta que los transportistas que aparcan en la Ciudad de Transporte y que llevan más de treinta años en ella se encuentran radicados en el arco de la Bahía de Santander, evidentemente este es el perímetro preferente.
P.-El Puerto de Santander se movió el año pasado en cifras récord. ¿Qué impacto tiene esto en el sector del transporte de mercancías por carretera de Cantabria?
R.- Muy positivo. Hay que tener en cuenta que el Puerto de Santander constituye la industria más importante de nuestra región y que la mayoría de las mercancías que se mueven lo hacen a través del transporte por carretera. Esto incluye tanto mercancías generales, vehículos en el tráfico ‘ro-ro’, como contenedores. Aunque el puerto ha mejorado sus infraestructuras ferroviarias, el transporte por carretera sigue siendo esencial para complementar estos modos de transporte, facilitando la última entrega, por lo que hace de nuestro sector un componente vital para el funcionamiento y la competitividad del Puerto de Santander. Por eso, los buenos datos sobre el movimiento de mercancías y su crecimiento constante representan para nuestro sector un motivo de satisfacción y, por lo cual, no debemos por menos que felicitar a sus gestores.