‘Cantabria Negocios’ pregunta a los candidatos sobre sus planes en relación a cuestiones concretas en el ámbito económico y empresarial, en un cuestionario común remitido a todas las formaciones con representación parlamentaria y a Podemos-IU
¿Cuál será la posición de su Gobierno en relación con los proyectos, actuales y futuros, en materia de parques eólicos en Cantabria?
Miguel Ángel Revilla (PRC):
Nosotros estamos a favor de las energías renovables y apostamos por impulsarlas en Cantabria, siempre lo hemos hecho. Tanto nuestra Comunidad Autónoma como España en su conjunto tienen un potencial extraordinario en esta materia, que a mi juicio no hemos logrado explotar adecuadamente hasta la fecha y que en este momento resulta especialmente importante, debido al contexto internacional que estamos viviendo desde que comenzó la guerra y ese embargo a Rusia que ha acabado siendo un embargo a Europa. En materia eólica hemos avanzado de manera significativa en esta legislatura, pese a que son proyectos que requieren una tramitación administrativa extraordinariamente compleja y Cantabria es un territorio con unos valores naturales que hay que preservar por encima de todo. De ahí el mapa de exclusión eólica del que nos hemos dotado, con el fin de ordenar y regular dónde pueden instalarse este tipo de parques y cuáles son las zonas donde no tienen cabida. En este momento ya cuentan con aprobación administrativa 6 parques, con capacidad para producir 270MW y que suponen una inversión de al menos 250 millones. Está además avanzando el proyecto de Repsol para la planta de Aguayo, cuya tramitación depende del Ministerio de Transición Ecológica, y que supondrá un gran avance, porque nos permitirá pasar de los 340 megavatios actuales a más de 1.400, con una inversión de 636 millones de euros.
María José Sáenz de Buruaga (PP):
Lo que está claro es que desde que el PP no dirige el desarrollo eólico de Cantabria todo ha sido bloqueo y malestar. Nosotros siempre hemos dicho sí a las renovables y al desarrollo eólico. Somos un partido europeísta, moderno, que promueve el progreso y el bienestar de los ciudadanos y que conoce perfectamente las necesidades del tejido industrial y de los consumidores de un país y una región deficitarios en energía. No estamos en la caverna. Tanto es así que los instrumentos de los que dispone el Gobierno para promover un desarrollo eólico sostenible los promovió el Gobierno del Partido Popular, poniendo orden al desorden que dejó Revilla en 2011 adjudicando 1.500 MW de potencia eólica donde se habían planificado 300. En 2014, aprobamos el único plan sostenibilidad energética de la comunidad, que fija en 707 mw la potencia máxima a instalar. El único parque eólico que existe, el de Cañoneras, en Soba, se abrió con el Gobierno de José Joaquín Martínez Sieso. Por lo tanto, parques eólicos sí, pero no en cualquier sitio ni de cualquier manera. Nunca a costa de arrasar el territorio.
Pablo Zuloaga (PSC-PSOE):
La cuestión es de cumplimiento de la legalidad y de transparencia absoluta por parte de las administraciones públicas. Creo que podemos avanzar hacia ser más ágiles en la tramitación de los expedientes. Creo que es difícil explicar en el año 2023 cómo en Cantabria no hemos sido capaces de levantar más de un molino eólico allá por el año 2004, siendo ese un proyecto pionero que se desarrolló en la zona de Campoo. Creo que aquí el objetivo es garantizar una Administración más ágil y más garantista. Y esto no es algo que afecta solo al desarrollo eólico de Cantabria, creo que tenemos que trabajar no solo por que el Gobierno sea una Administración ágil y gartrante, sino por que también lo sean los Ayuntamientos. Creo que poner el foco en el Ayuntamiento de Santander es uno de los retos que tiene por delante Cantabria a la hora de tramitar permisos, autorizaciones, gestiones urbanísticas… más ágiles y más garantistas para saber que las inversiones que pueden llegar a Santander y Cantabria no se pierdan.
Félix Álvarez (CS):
Desde Ciudadanos siempre hemos sido claros en este asunto. Necesitamos, no sólo en Cantabria, sino en toda España, una política energética que nos permita no depender de terceros. Para ello hay que apostar por las energías renovables, siempre que estas cumplan con los requisitos y las normas medioambientales y paisajísticas establecidas, y tienen que ser complementadas con otro tipo de energías que puedan dar servicios cuando no hay sol o no sopla el viento. Yo, particularmente, soy un firme defensor de la energía nuclear. Sobre todo la de última generación, que reduce el tamaño de éstas, pueden utilizar el combustible mucho más que las actuales, generan muy pocos residuos, no emiten gases de efecto invernadero y son de una seguridad aplastante.
Leticia Díaz (VOX):
Necesitamos abaratar las facturas de la luz más caras de la historia y para ello hay que planificar estudiando todas las fuentes de energía, también las renovables. Ahora bien, hay que señalar, y quien no lo haga está engañando a los españoles, que esta situación tan crítica para familias y empresas es consecuencia de la nefasta política climática de los últimos años, que nos impide explorar nuestros propios recursos, desmantela centrales térmicas e hidráulicas y demoniza a la nuclear. Todo esto, ¿qué ha supuesto? que dependemos de terceros países para abastecernos de energía, que no tenemos soberanía energética y ello condena a las industrias y de manera especial a las clases medias y trabajadoras a unas facturas demenciales. Ahora el Gobierno de Revilla se afana en cumplir la llamada transición energética que nos está condenando a la ruina y para ello impulsa con mucha alegría, sin analizar las consecuencias para el territorio, la instalación de macroproyectos eólicos que muchas veces amenazan nuestro patrimonio natural, nuestra fauna, nuestra vegetación, nuestro paisaje y dañando la economía local, por la devaluando de terrenos circundantes y la afectación a otros sectores, como el turismo rural. Hay que buscar, por tanto, las ubicaciones adecuadas. Los macroproyectos de energías renovables, cuando sean necesarios, deben someterse a escrupulosos controles de afección medioambiental y asegurar su compatibilidad con los usos y actividades tradicionales del suelo, además de su contribución social, económica y medioambiental. Y, por supuesto, deben tramitarse con la máxima transparencia y control en su tramitación y ejecución, sin flexibilizar los requisitos para acelerar su instalación, en contra de la población afectada.
Mónica Rodero (Podemos-IU):
Nosotras siempre lo decimos muy claro: Renovables sí, pero no así. Es imprescindible abordar de una manera urgente la aprobación de un Plan de Ordenación del Territorio que nos permita establecer las zonas de Cantabria susceptibles de desarrollo eólico. Pero es comúnmente sabido que el Partido Regionalista no está dispuesto a la aprobación del PROT, porque eso supondría definir el modelo de desarrollo de Cantabria y ellos son más de intentar desarrollar a golpe de PSIR.