Un generador de ideas de referencia

En apenas dos años y medio, el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) se ha convertido en el principal impulsor de la actividad emprendedora de nuestro país. Tres millones de euros de presupuesto, 2.000 empresarios colaboradores, 75 socios estratégicos y 650 personas formadas anualmente así lo corroboran.

Texto de Jesús García-Bermejo @chusgbh

Según el informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM), tras la leve caída experimentada en el ejercicio anterior, la tasa de actividad emprendedora creció en nuestro país del 5,2 al 5,4% en 2014, índice que mide las iniciativas empresariales con menos de tres años y medio de antigüedad sobre la población de entre 18 y 64 años. De acuerdo a las cifras, desde 2011 los niveles de emprendimiento han oscilado entre el 5,1% y 5,8%, lo que implica cierta estabilidad en la capacidad de autoempleo de los españoles pese a las adversas condiciones del entorno. No obstante, estos porcentajes son inferiores a los observados antes del comienzo de la crisis económica, entre 2006 y 2008, cuando se llegó a superar el 7%.

A nivel internacional, estos valores sitúan a España por debajo de la media europea y de la propia de países impulsados por la innovación, aunque por encima de otros como Italia, Alemania, Francia o Bélgica. De cualquier forma, el informe GEM establece que, de acuerdo al PIB de nuestro país, la tasa de actividad emprendedora debería crecer hasta el 10%, casi el doble de la actual.
El completo estudio, elaborado con datos obtenidos a partir de más de 25.000 encuestas a expertos y ciudadanos, y realizado por 15 equipos de investigadores de todo el territorio nacional, fue presentado el pasado mes de abril en la capital de Cantabria por la Asociación Red GEM España, la Fundación Rafael del Pino, Santander Universidades –perteneciente al Banco Santander– y el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE).

Precisamente, esta última entidad es la encargada de coordinar la mayoría de iniciativas relacionadas con el fenómeno emprendedor, no ya solo en la región, sino en todo el país, incluyendo el citado informe. Y es que, desde que naciese en 2012, la labor desarrollada por el CISE se ha ido incrementando hasta formar a más de 650 personas al año, un crecimiento que le ha llevado a contar con un presupuesto de más de 3 millones de euros anuales y que le ha permitido estrenar, recientemente, unas amplias y modernas instalaciones en la tercera planta de la Escuela de Caminos de la Universidad de Cantabria.

Campus Internacional

Uno de los objetivos principales de Cantabria Campus Internacional era convertir a la región en una sociedad del conocimiento, y en ese marco fueron varias las iniciativas llevadas a cabo relacionadas con el emprendimiento, entre ellas la realización de un estudio exhaustivo sobre las prácticas llevadas a cabo a nivel internacional y las necesidades y deficiencias de la comunidad autónoma al respecto. “Las conclusiones eran claras: nadie estaba especializado en la materia en Cantabria y existían múltiples agentes realizando exactamente la misma labor, como CEOE, Cámara de Comercio o Sodercan, aunque ninguno se centraba en el desarrollo del emprendedor como tal –recuerda Federico Gutiérrez-Solana, director del CISE–. Tenía sentido pensar, por tanto, en la creación de un centro que fuese referencia en emprendimiento, una idea que fue acogida de buen grado por todos los socios y colaboradores del Campus Internacional, pero la paralización del proyecto después de dos años de actividad dejaba todo en el aire”.

Por suerte, Gobierno regional y Banco Santander, a través de Santander Universidades, entendieron la importancia que una entidad como el CISE podía tener para el futuro de la comunidad autónoma, lo que posibilitó, en octubre de 2012, la firma de un acuerdo a tres bandas junto con la Universidad de Cantabria que suponía el nacimiento del centro.
Los comienzos no fueron sencillos, y fue el organismo dependiente del Banco Santander el encargado de financiar al 100% el primer año de actividad, ejercicio en el que el presupuesto total ascendió a 400.000 euros. Ya desde el inicio, el equipo dirigido por Gutiérrez-Solana se puso manos a la obra para obtener fondos que permitiesen crecer a la entidad, lo que ha hecho posible que el CISE gestione a día de hoy proyectos por valor de 3 millones de euros, cifra que en un 35% procede del mecenazgo de Santander Universidades y en un 65% de colaboradores nacionales e internacionales.

Esta trayectoria ha permitido a la institución evolucionar de los 3 empleados del comienzo a los 12 actuales y pasar de unas oficinas de apenas 30 metros a unas modernas instalaciones de más de 400 metros cuadrados, las cuales cuentan con un área de coworking dispuesta a modo de anfiteatro, una plaza central con zona de reunión, estructura abierta, paredes acristaladas y un espacio flexible dedicado a formación. Hoy, en palabras del propio Gutiérrez-Solana, el CISE es uno de los grandes actores del emprendimiento de nuestro país, una posición de referencia que se ha logrado a través de innovadores programas caracterizados por metodologías ágiles y experiencias reales. No en vano, de la mano de 250 profesores y expertos y con una red de más 2.000 empresas colaboradoras, este centro forma a unas 650 personas anualmente.

Creando programas

“La financiación con la que arrancamos no era suficiente para generar una estructura de partida, ni de personas, ni de espacio, por lo que decidimos volcar todos los fondos en proyectos –cuenta Gutiérrez-Solana–. La idea era crear nuevos programas en las líneas que viésemos que existía un déficit, tanto de sensibilización como de formación, observación, investigación o apoyo, y encabezar y coordinar aquellos otros que estuviesen algo desdibujados para darles un impulso. Lógicamente, toda iniciativa que no supusiese una novedad como tal debía estar vinculada a lo que ya se estaba haciendo, pues duplicar acciones equivalía a caer en los errores del pasado”.

De esta forma, el CISE cuenta con varios programas ideados y desarrollados por su personal, como el Ecuadrado, uno de los primeros en ponerse en marcha, el cual se inició en el ámbito universitario, aunque con el paso del tiempo se ha ido exportando a centros de formación profesional y a otras comunidades autónomas. Dirigido a estudiantes en activo, consiste en la formación de grupos multidisciplinares integrados por un alumno que tutoriza a otros cuatro compañeros para el desarrollo de ideas de negocio, labor en la que cuentan con el apoyo de un empresario mentor formado junto a los jóvenes.

Otro de los programas potentes del CISE es Start Innova, similar al anterior pero con la particularidad de que se dirige a jóvenes de 16 y 17 años que cursen estudios de bachillerato o formación profesional. Este arrancó en el curso 2013-2014 y a día de hoy está presente en Euskadi, Asturias, Cantabria y La Rioja, territorios en los que más de 3.000 alumnos pertenecientes a 131 centros escolares reciben una formación que tiene como objetivo el fomento del espíritu emprendedor en edades tempranas.

Jaime Rodríguez Salvador, gerente de Reyca, firma que suma 30 años especializada en la venta, reparación y alquiler de carretillas elevadoras, es uno de los muchos empresarios que colaboran en Ecuadrado y Start Innova. De hecho, el curso que se iniciará en septiembre será el tercero en el que participe en ambos programas. “Es especialmente enriquecedor, porque es una formación que también nos aporta a los mentores. Yo me lo tomo como un máster, y creo que muchos directivos de la región deberían plantearse seriamente la posibilidad de participar para actualizar conceptos y valorar otros puntos de vista. De hecho, sé de varias propuestas surgidas en los distintos grupos que se han aplicado en distintas organizaciones con resultados excelentes. Además, egoístamente, somos una empresa de servicios, por lo que la creación o mantenimiento de nuevas firmas redunda en nuestro propio beneficio”, asegura.

Y es que, el intraemprendimiento es otra de las prácticas que se quieren potenciar desde el CISE, es decir, los proyectos surgidos en el interior de organizaciones a propuesta de sus propios empleados. No en vano, de acuerdo al informe GEM, en los últimos tres años solo el 1,8% de la población adulta ha participado activamente en la generación y puesta en marcha de iniciativas emprendedoras dentro de las empresas para las que trabajan, cifra que representa una caída del 33,3% en relación a 2011, cuando el porcentaje se elevaba hasta el 2,7%. “El siguiente paso sería encontrar un nexo entre firmas y estudiantes para que, de forma coordinada y sin que el alumno sienta que se le está robando el concepto, los proyectos se pudiesen implantar en distintas compañías –considera Rodríguez Salvador–. Desde luego, muchas de las ideas de negocio que surgen son muy validas”. Además, en el curso 2013-2014 el CISE puso en marcha un Máster en Emprendimiento que ofrece al alumno la posibilidad de compatibilizarlo con el grado, lo que le permite obtener una doble titulación con formación en contenidos específicos y capacidades transversales.

Y un año más tarde hizo lo propio con el programa Doce, dirigido a doctorados, investigadores y profesionales con el fin de impulsar la producción científica combinada con la experiencia empresarial. Esta apuesta permite, en última instancia, el surgimiento de empresas, ideas de negocio y proyectos de alto valor añadido, una labor en la que también colaboran empresarios en activo, como es el caso de Roberto de la Calle Calderón, director de Inexco Ingenieros. “Siempre comienzo diciéndoles que si crean algo basado en el conocimiento, en las competencias en las que han sido formados, van a tener una importante ventaja competitiva sobre el resto. A partir de ahí, quien emprenda debe ser consciente de que no existen recetas para el éxito, más allá de la constancia y el trabajo, y que incluso aplicando ambos principios cabe la posibilidad de fracasar. De cualquier forma, tanto alumnos como empresarios deben tener claro que participar en este tipo de programas genera grandes oportunidades para todas las partes, incluso a nivel laboral, porque detrás de muchas de estas personas se esconden candidatos tremendamente validos para un puesto de trabajo” afirma.

Encabezando programas

De entre los programas liderados y coordinados por la entidad cántabra, hay uno que destaca sobremanera: Yuzz, iniciativa a nivel nacional que brinda formación a aquellos jóvenes de entre 18 y 30 años que buscan desarrollar una idea de negocio de base tecnológica. Esta, en solo dos años de funcionamiento, suma ya 40 sedes de trabajo repartidas por territorio nacional, más de mil participantes en la plataforma de coworking generada, 1.300 emprendedores asesorados y cerca de 500 iniciativas empresariales consolidadas. Además, Yuzz obsequia a los mejores proyectos de cada centro del país con viajes a Silicon Valley y reparte 60.000 euros entre las tres ideas más destacadas de cada edición.

Del mismo modo, el CISE encabeza el Curso Advance en Gestión Empresarial y las Jornadas Advance puestos en marcha por el Banco Santander como parte de su programa Santander Advance, el cual busca favorecer el desarrollo de las pymes del país y acompañarlas en su crecimiento a través de la formación de sus gerentes y directores. E incluso quienes estén pensando en convertirse en educadores en emprendimiento cuentan con oferta a su disposición, gracias al CISE-Babson Symposium for Entreprenurship Educators, cuyo objetivo final no es otro que crear un grupo internacional de formadores que estén vinculados a los proyectos del propio centro. Finalmente, la entidad lidera y coordina la Asociación Red GEM España, compuesta por 15 equipos investigadores del conjunto académico y empresarial español y dotada con el apoyo de 90 instituciones y empresas, además de con el patrocinio de Santander Universidades y la Fundación Rafael del Pino.

Todas esta oferta descansa en la amplia nómina de colaboradores con la que ha conseguido hacerse el CISE: Babson College, Stanford University, Ericsson, Universia, Deusto Business School, Hewlett Pacckard, universidades de todos los puntos de España, Secot, Gobierno de Cantabria, Asociación de Trabajadores Autónomos, Xunta de Galicia… En total, más de 75 socios estratégicos, tanto regionales como nacionales e internacionales, una dimensión que permite al director del centro pensar en nuevos hitos. “Además de potenciar en España aquellos programas que aún tienen margen de desarrollo, queremos dar el salto a otros países y continentes, para lo que contamos con el nombre de Santander Universidades, presente en todo el mundo. Creemos que el ‘Yuzz’ tiene el suficiente peso como para poder pensar en crear una red similar a la generada en nuestro país, y, si todo avanza como esperamos, en octubre iniciaremos el programa con un par de sedes de trabajo en México, aunque a medio plazo el objetivo es extenderlo a Argentina, Brasil y Chile. A nivel europeo, el Banco Santander ha logrado implantar el ‘Santander Advance’ en Reino Unido y Portugal, y la idea sería coordinarlo con el que encabezamos en España para desarrollar estrategias conjuntas. Todo esto servirá para situar a Cantabria en el mapa mundial del emprendimiento, lo que, contribuirá a atraer talento y emprendedores de todos los puntos del planeta”.