Un trabajo de película

Además de lo que pueden suponer como elementos de promoción turística, los rodajes cinematográficos son una fuente de trabajo para empresas locales: hostelería, cátering, jardinería, servicios auxiliares, actores y figurantes, todos forman parte de un abanico de proveedores que las productoras suelen contratar allí donde ruedan. Las ‘film comisions’ son entidades que trabajan para atraer producciones cinematográficas o televisivas. Desde hace tres años Cantabria cuenta con una de estas oficinas.

Texto de Jaime del Olmo

A pesar de que nada puede acercarse a la experiencia de disfrutar de Cantabria estando físicamente allí, una forma cada vez más extendida de presumir de los excepcionales parajes que exhibe es a través de la pequeña o gran pantalla. Nuestros paisajes, edificios y ciudades se han convertido en protagonistas secundarios, cuando no principales, de series de televisión, documentales, y largometrajes que están en la mente de todos. ¿Quién no ha disfrutado de las comedias de Daniel Sánchez Arévalo como “Gordos”, rodada en Santander, o “Primos”, en Comillas? ¿Quién no ha sentido un escalofrío constante siendo testigo de la angustia y terror de Nicole Kidman en el Palacio de los Hornillos de Las Fraguas para “Los Otros” de Alejandro Amenábar? O quién no ha sacado pecho al comprobar la admiración y encanto con la que los foráneos suspiran al fotografiarse en el majestuoso ‘Gran Hotel’ de la conocida serie de Antena 3, papel reservado para el Palacio de la Magdalena…

Más allá de lo que esa aparición en la pantalla pueda aportar a la autoestima de los cántabros, o incluso a la indudable relevancia que puede suponer en términos de promoción turística, los rodajes son también una fuente de trabajo para empresas locales, con una importancia que no es sencillo calibrar ni medir en términos certeros y categóricos, pero que es difícilmente cuestionable. Es evidente que los actores y actrices protagonistas son seleccionados escrupulosamente y que cuentan con la máxima confianza de las productoras, pero siempre es necesaria la colaboración de numerosos “extras” que son escogidos a través de un proceso de selección, un casting que determine los perfiles necesarios para aparecer en pantalla. Las productoras tienden a ahorrar gastos en sus desplazamientos y suelen confiar, cada vez más, en profesionales de la zona para realizar casi todo el trabajo artesanal o manual, más allá de la oferta del sector terciario que siempre agradece la llegada de ingresos extraordinarios. Hay bolsas de trabajo especializadas en todo tipo de rodajes, que buscan diferentes perfiles y profesionales, como operadores y ayudantes de cámara y vídeo, ayudante de producción, cátering, coreografía, departamento de arte, electricista, especialista, estilista y vestuario, localizador, maquillaje, peluquería, maquinista, montador/editor, o técnico de sonido, por poner algunos ejemplos.

Víctor Lamadrid, director de Cantabria Film Comission.

En Madrid, sin ir más lejos, recientemente su presidenta Cristina Cifuentes ha puesto en marcha la Oficina de Promoción de Rodajes de la capital, dado el alcance, repercusión y retorno turístico que supone utilizar Madrid en todo tipo de proyecciones. La industria audiovisual madrileña representa aproximadamente el 4% de su Producto Interior Bruto, y supone un extraordinario volumen de facturación y de empleo, con cerca de 24.000 puestos de trabajo.

Aunque el peso de Cantabria como plató de rodaje es indiscutiblemente menor, en los últimos años se han rodado aquí largometrajes como el dedicado a Severiano Ballesteros, en el que, como era de esperar, su localidad natal Pedreña fue una pieza fundamental, y hace un mes, el 1 de abril, llegó a la gran pantalla ‘Altamira’, a cargo de Hugh Hudson, cuyo mayor reclamo nacional e internacional es Antonio Banderas, que se metió en la piel de Marcelino Sanz de Sautuola, descubridor de las cuevas de Altamira. Santillana del Mar, Castro Urdiales, Alfoz de Lloredo, Santander o Comillas, han destacado sobremanera para que todo el mundo conozca el riquísimo patrimonio cultural y turístico del que gozamos en Cantabria.

Pero no es casual que, de forma gradual, el número de productoras que han apostado por rodar en nuestra región se haya incrementado notablemente. En los dos últimos ejemplos, “Seve’ y ‘Altamira’, la asociación Cantabria Film Commission prestó su colaboración para que estas películas eligieran nuestra tierra para dar vida a sus proyectos. Se trata de una oficina del cine, aunque para conocer el origen global hay que retroceder bastantes años; se usa el anglicismo porque está extendido a nivel internacional desde hace más de 30 años. Surgió en Estados Unidos, para posteriormente dar el salto a Europa y después a España, que tiene su propia Spain Film Commission. Hace tres años, bajo el gobierno regional de Ignacio Diego, nació su equivalente cántabra, una entidad pública sin ánimo de lucro, dependiente de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte.

Los encargados de coordinar y llevar el peso de la Cantabria Film Commission son Víctor Lamadrid y Cristina Ballesteros, trabajadores de la  Sociedad Regional de Educación, Cultura y Deporte que no reciben un sueldo específico por trabajar en esta entidad, que tampoco cuenta con presupuesto propio. Víctor Lamadrid es además miembro desde 2014 de la junta directiva de la Spain Film Commission; también pertenece a la European Film Commission Network, en la que colabora en un grupo de trabajo sobre promoción y comunicación, compartiendo tareas con coordinadores de Croacia, Escocia, Italia y Polonia

La función de la Cantabria Film Commission, explica el propio Víctor, es doble: “Intentar traer rodajes a Cantabria, una promoción del territorio como plató; que las productoras internacionales sepan lo que podemos ofrecerles, de manera que si no se decantan por nosotros no sea porque desconozcan lo que Cantabria ofrece. Y después, dar servicio a los rodajes una vez que están aquí, independientemente que sea el primer cortometraje de un chaval sin experiencia, o un documental, un anuncio, una serie, un largometraje… Les damos ayuda a la hora de los permisos de rodaje, informando de lo que tienen que hacer para solicitarlos, a la hora de tener una base de datos, y brindarles una página web de profesionales audiovisuales, para que las productoras lo consulten y puedan tirar de gente local, asesoramiento con las localizaciones… en definitiva, ser una ventanilla única para que ellos, cuando estén rodando, nos consulten y les resolvamos el problema o le encontremos una solución”.

Concretamente, desde la Cantabria Film Commission ofrecen los datos y currículums de más de un centenar de profesionales de todos los ámbitos, que pueden asumir además varias funciones: 10 editores de vídeo, 9 operadores de cámara, 9 directores, 8 actores/actrices, 8 directores de making off/tráiler, 7 auxiliares de producción, 7 ayudantes de producción, 7 guionistas, 6 ayudantes de dirección, 6 auxiliares de dirección, 5 ayudantes de casting, 4 fotos fija, 4 ayudantes de realización para televisión, 3 auxiliares de sonido, 3 diseñadores gráficos, 3 documentalistas, 3 localizadores, 3 realizadores de televisión, 3 scripts, 2 ayudantes de cámara, 2 montadores de sonido, 2 montadores de cine, 2 jefes de sonido, 2 para figuración, 2 eléctricos, 2 directores de fotografía, 2 para cátering, y 1 profesional para las siguientes funciones: animador 3D, atrezzista, auxiliar de cámara, auxiliar de vestuario, ayudante de decoración, ayudante de maquillaje, compositor, dibujante story-board, director de casting, director de producción, figurinista, iluminador, locutor/doblador, maquinista, microfonista, productor ejecutivo, regidor, técnico de efectos digitales, traductor/intérprete, y jefe de eléctricos, de maquillaje, de prensa, de producción y de maquinistas.

Pero, lógicamente, no solo de la existencia de profesionales, o de contar con las mejores localizaciones, depende el que se opte por uno u otro lugar de rodaje, y siempre hay una letra pequeña, una contrapartida. ¿Existe algún tipo de ventaja fiscal para las productoras? Puestos a ahorrar gastos y cuadrar las cuentas, siempre se agradece una ayuda institucional. Por ejemplo, una de las primeras cosas que un productor preguntaba en España a la hora de rodar era qué tipo de deducción fiscal figuraba en nuestro país, y al no tener ninguno se perdían un montón de oportunidades respecto a otros. A partir de 2015 se creó esa figura a través del impuesto de sociedades, concretamente el artículo 36.2, por el cual los rodajes internacionales  pueden llegar a gozar de una reducción fiscal del 15% (Canarias y Navarra son diferentes, tienen un 35% por fiscalidad propia). No es tan alta como en otros países, pero es un interesante punto de partida. Hay estudios que revelan que cada euro invertido en los incentivos fiscales, tiene un retorno directo (gastos propios de la productora) de entre 4 y 6 euros, e indirecto (turismo y localización) de hasta 15 euros.

El caso de ‘Heidi’

El trabajo de las Film Commission ha variado con el paso de los años. Al poco de nacer, Cantabria Film Commission se informaba a través de la prensa de la localización de los rodajes, y no les quedaba más remedio que presentarse allí  y ofrecer su colaboración. Con el paso del tiempo y una vez que la asociación ha ido ganando peso y confianza, el camino es el inverso; ya son las productoras las que les llaman. De momento, han colaborado para que salgan a la luz más de 100 trabajos entre anuncios, documentales, videoclips, sesiones fotográficas, cortos… De ellos, el 70% son producciones nacionales. En otras ocasiones, asisten a mercados cinematográficos, donde se llevan a cabo reuniones con diferentes productores, como en el European Film Market, en Berlín: “Ahí estuve con varios”, recuerda Lamadrid, “y entre ellos el productor jefe de la película de ‘Heidi’; ahí fue donde comenzó todo y tomó más fuerza el destino de Cantabria; llevaban buscándolo desde 2013, para que se vea lo que cuesta que una productora se decida por un sitio. Previamente habíamos enviado un dossier a sus asociados, conseguimos un contacto de la productora en Mumbai, intercambiamos varios correos electrónicos, llamadas, vinieron a Cantabria dos productores de la India, y visitaron varias localizaciones por toda Cantabria. En España vieron parajes en Asturias, Andalucía… pero también en más de 20 países. Y al final se decantaron por nuestra propuesta”.

Y es que ‘Heidi: the Queen of Mountains’ ha supuesto una pequeña revolución en la sociedad cántabra. Centenares de curiosos se interesan por el rodaje, cuyo resultado final está previsto que se estrene en abril de 2017. También es una oportunidad para los vecinos de Pendes (Cillorigo de Liébana) y Mogrovejo, donde se localizan la cabaña del abuelo y la casa de Pedro, el pastor amigo de Heidi. La co-producción anglo-india corre a cargo principalmente de Sheetal Talwar y Simon Wright, de Vistaar Entertainment y Big Tree Productions.

No es de extrañar que el comercio local se esté frotando las manos con la llegada de este macrorrodaje (“Heidi” será una trilogía). Concretamente, hay 100 personas viviendo en la zona de Liébana durante dos meses (en principio si no hay retrasos está previsto que el rodaje finalice el 11 de mayo), todos con sus respectivos gastos en comida y cenas, tiendas de la zona… Además, la productora no ha traído su propio equipo de rodaje y ha contratado a profesionales audiovisuales cántabros, cuyos datos ha facilitado Cantabria Film Commission. Pero a su vez, además de la hostelería, otros gremios se benefician con este rodaje: carpinteros, pintores, artistas que hagan que la cabaña de cartón piedra se asemeje a una real de los Alpes, ganaderos…, los productores han pedido cabras de unas medidas determinadas, con un pelo especial; todo cuidado al más mínimo detalle.

Retornos

Es muy difícil cuantificar el retorno económico que puede suponer el rodaje de “Heidi” en Cantabria, porque depende de numerosos factores. ¿Por qué un británico, un japonés, un alemán, o un estadounidense visita un determinado lugar? ¿Por su cultura, por la oferta de ocio y descanso, por la gastronomía, sus paisajes, o un compendio de todo? Los relatos audiovisuales, tanto en películas cinematográficas como en series televisivas, contribuyen a generar difusión y notoriedad a los espacios que están vinculados a los lugares en los que se han localizado los rodajes. Hay varios ejemplos que muestran el poder de atracción de un determinado país, ciudad, o espacio natural. En su momento, en la década de los 80, ‘Corrupción en Miami’ incrementó un 150% el número de visitantes alemanes a la ciudad de Florida entre 1985 y 1988; el rancho Southfork de ‘Dallas’ recibió una media de 500.000 curiosos al año mientras la serie estuvo en antena. Actualmente, un 80% de los británicos planifican su lugar de vacaciones después de ver en pantalla una localización.

Ciñéndonos al ámbito nacional, en Asturias la serie ‘Doctor Mateo’ supuso para la localidad de Lastres una revolución turística. En aquella serie de 2009, su emisión hizo crecer un 61´5% el número de visitantes a la localidad costera. Pero la ventaja con la que cuenta ‘Heidi’ es que la repercusión va a ser internacional. Víctor Lamadrid lo tiene clarísimo: “Partiendo de la base de que se está estudiando desde la Spain Film Commission cómo cuantificar el retorno, saber cuánta gente viene de vacaciones por las localizaciones, el impacto que tendrá ‘Heidi’ es similar al de ‘Juego de Tronos’ en Andalucía. Creo que va a ser nuestro ‘Juego de Tronos’ particular, un antes y un después para Cantabria. El retorno será espectacular, todavía no nos damos cuenta de la repercusión que va a tener”. Si esas previsiones se cumplen, nuestra región estaría de enhorabuena. Hay estudios que establecen que con ‘Juego de Tronos’, la cota de turismo en Croacia creció un 28%; en Irlanda del Norte un 33%.

Lamadrid, satisfecho por la labor llevada a cabo en este rodaje, insiste: “Es muy difícil pagar todo lo que se está consiguiendo con este rodaje. Con 10 días de rodaje, ya ha aparecido en “España Directo”, en los informativos de Tele 5 y la Sexta… pagar esos espacios, ese minuto y medio, cuesta mucho dinero. De esta manera tienes una publicidad sobre la región muy grande”. Quizá sea difícil imaginar, por todo lo expuesto, que al Gobierno Regional no le haya costado nada de dinero el convencer a los productores de ‘Heidi’ para que eligieran Cantabria. Lamadrid se muestra tajante: “Por ‘Heidi’ la Film Commission no ha aportado dinero, y que nosotros tengamos constancia, el Gobierno de Cantabria tampoco ha pagado por ello; les hemos ofrecido servicios, colaboración, ayuda, facilidades, pero no hemos colaborado económicamente con el proyecto. La inversión es nuestro trabajo. Sé que la Consejería de Cultura sí da ayuda en forma de subvención para cortometrajes, audiovisuales, música, teatro… pero apoyar a los rodajes con dinero, no”.

La duda es razonable si tenemos en cuenta que el Ejecutivo tiene previsto presentar una demanda contra la productora con base en Santander North Cinema Entertainment SL, y la madrileña Ircania Producciones SL, que recibieron por medio del Instituto Cántabro de Finanzas (ICAF) casi 1.000.000 de euros por el rodaje en Cantabria en 2014 del largometraje ‘Cuervos’, que finalmente no será estrenado, tras el fiasco continuo desde el primer día en la producción: “Ese caso es algo puntual”, asegura Lamadrid. “Sé que la Film Commission de Tirol y su Consejería de Cultura sí cuenta con un presupuesto para pagar a los rodajes, y quisieron el rodaje de Heidi… pero eso es Austria y es diferente. En España de esta forma te previenes de que haya problemas. Pero ya desde la India nos dijeron que los productores de Heidi son muy reconocidos allí, les avala su trayectoria”.